Internacional. Este lunes 10 de marzo, el canciller de Surinam, Albert Ramdin, fue elegido como secretario General de la OEA, con el fuerte respaldo de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y América Latina.
La elección de Ramdin llega en medio de un escenario regional condicionado por la inmigración ilegal,las dictaduras en Venezuela, Cuba y Nicaragua, la ofensiva china, y el aumento de los aranceles que Estados Unidos fijó a las exportaciones de México y Canadá.
Su antecesor, Luis Almagro, estará en el cargo hasta el próximo mes de mayo.
Cuando llegó el momento de la votación, los representantes de Dominica y Perú pidieron que la votación sea “por aclamación”, frente al retiro de la candidatura de Paraguay, que encabezaba Rubén Ramírez.
La Asamblea de la OEA aprobó la moción, y. a las 11.20 (hora del Este en Estados Unidos), Ramdin se transformó en el secretario General de la OEA.
En el antiguo edificio del foro regional, a pocas cuadras de la Casa Blanca, hubo aplausos cerrados y muchísimas sonrisas entre los embajadores del CARICOM: es la primera vez que los países caribeños designan al líder de la OEA.
Michael Kozak, encargado para América Latina del Departamento de Estado, y representó a la Casa Blanca en la Asamblea General de la OEA y calificó de “histórica” la elección de Ramdin y explicitó la agenda de la administración Trump para América Latina y la OEA.
El director para América Latina de Estados Unidos planteó que es necesario terminar con los delitos transnacionales, ratificó la necesidad de iniciar la transición democrática en Venezuela, convocó a terminar con “las influencias extracontinentales” -en obvio referencia a China- y citó la situación política en Haití, que ya es un estado fallido.




