El Papa León XIV alertó sobre la influencia de quienes utilizan las creencias religiosas para favorecer intereses particulares y fomentar interpretaciones extremas de la doctrina cristiana. La advertencia fue realizada durante una misa celebrada en la Basílica de San Pedro, con motivo del inicio del año académico de las universidades pontificias.
Durante su homilía, el pontífice cuestionó las enseñanzas que presentan una visión limitada del mensaje cristiano y pueden desviar a los fieles de sus principios fundamentales. «En cualquier época, no faltan falsos maestros que dirigen el sentimiento religioso de no pocos creyentes a los propios intereses, animándolos a menudo a radicalizar algún aspecto de la enseñanza recibida, en detrimento de la totalidad, que es Cristo y su Evangelio», afirmó.
El conocimiento al servicio de la verdad
En su intervención, León XIV destacó la importancia de la formación académica como instrumento para comprender la fe y evitar interpretaciones distorsionadas. En ese sentido, exhortó a estudiantes y docentes a que «estimen el estudio como servicio a la fe y a la verdad».
También señaló que la Iglesia debe contribuir mediante «la reflexión científica, la mediación cultural y su traducción en la práctica», resaltando la necesidad de conectar el conocimiento con las realidades humanas.
Al referirse a la inteligencia, sostuvo que «debe hacer memoria: no simplemente volcando datos, como incluso lo hace un algoritmo más rápido que nosotros, sino recordando las experiencias vividas, con las resonancias que solo el alma humana puede encontrar y entrando más intensamente en contacto con su bondad».
Un llamado a la solidaridad y al encuentro
El pontífice instó a los universitarios a no permanecer indiferentes ante las dificultades de quienes viven en condiciones de pobreza y carecen de oportunidades educativas.
Les pidió que «no se olviden de los pobres, que a veces son como aquel amigo inoportuno, que viene a llamar por la noche».
Asimismo, insistió en la importancia de compartir los conocimientos y recursos disponibles. «Compartamos aquello que nos alimenta. Muchos no tienen las mismas oportunidades formativas que nosotros hemos recibido. Abramos la puerta, no nos encerremos», expresó.
Finalmente, León XIV animó a los estudiantes a aprovechar la diversidad cultural presente en las universidades pontificias, donde coinciden jóvenes de distintos continentes.
Los exhortó a establecer vínculos, intercambiar experiencias y construir amistades duraderas, más allá de las diferencias de origen y cultura.




