La guerra en Oriente Medio tendrá un impacto sobre los precios del petróleo, pero también, de forma más general, sobre la economía mundial y el comercio, en un golpe cuya magnitud dependerá de la duración y del alcance del conflicto.
¿Existe riesgo de un shock petrolero?La situación en Irán compromete gravemente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, arteria estratégica entre Irán y el sultanato de Omán.
Para el economista Sylvain Bersinger, fundador del gabinete Bersingéco, esta situación hace «surgir el riesgo de un tercer shock petrolero, después de los de 1973 y 1979 y tras el shock gasista de 2022».“El escenario de un barril de petróleo que suba hasta los 110 dólares (…) puede considerarse un escenario creíble”, añadió.
Pero tal aumento no sería «de una magnitud excepcional, ya que el barril alcanzó más de 140 dólares en 2008 y más de 100 dólares a comienzos de la década de 2010», matizó.
Para Adam Hetts, responsable mundial multiactivos de la sociedad de inversión Janus Henderson, asimismo, es cierto que los precios del petróleo deben subir, pero mantenerse «en niveles razonables».-
Consecuencias para el comercio.
El conflicto podría suponer un «shock» en los intercambios «en el momento posible», ya que el comercio mundial está «puesto a una dura prueba por la ofensiva de Trump sobre los aranceles», estimaron los economistas del banco ING.
Más allá del sector de la energía, «el cierre del espacio aéreo del Golfo perturba los corredores aéreos entre Europa y Asia», añadieron esos expertos en una nota.
Para Rubén Nizard, responsable de la investigación sectorial en Coface, esta crisis también podría “volver a alimentar la subida de los costes del flete marítimo”.
«A nivel mundial, esto abriría la puerta a un escenario económico de estanflación, con un crecimiento muy débil, incluso nulo, o incluso negativo en algunos países», comentó.
Impacto para los mercados
Este conflicto afectará también a la economía mundial ya los mercados, sobre todo si se prolonga.Para los economistas del banco Natixis, «cualquier interrupción duradera» del tráfico en el estrecho de Ormuz «tendría importantes implicaciones para los mercados, pero también para la dinámica de la inflación y la estabilidad económica global… China se vería particularmente afectada por esta guerra”, agrega.
Cyrille Poirier-Coutansais, directora del departamento de investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos de la Marina, en Francia, coincidió con este análisis.
«El cierre del estrecho de Ormuz es un asunto de primer orden para la economía mundial» y sobre todo «para la economía china».
Asia es la región «más dependiente del estrecho de Ormuz para sus importaciones», dijo a la AFP.




