Santo Domingo. – Aunque el Banco Central dice que la economía dominicana creció un 3.1% en mayo de 2025, los economistas afirman que la gente no lo siente en su bolsillo, y explican por qué.
En el programa Esto No Tiene Nombre, los economistas Nelson Suárez, Antonio Ciriaco, Richard Medina y Daris Javier Cuevas analizaron la situación económica del país y coincidieron en que hay una ralentización económica, poco movimiento de dinero, y que el crecimiento no está llegando a la mayoría de la población.
“Una economía que crece, pero la gente está incómoda”
Nelson Suárez comparó lo que vive el país con lo que un artículo del periódico español El País llama “La boyante economía del descontento”. Según él, aunque los números oficiales muestran crecimiento y baja inflación, “hay una sensación… la gente dice: me siento incómoda”.
Añadió que “todos los indicadores muestran que la economía dominicana, en este primer semestre de 2025, está entrando en un esquema de ralentización… producto de incertidumbre e inestabilidad a nivel global”.
El bolsillo no aguanta más
Daris Javier Cuevas fue claro: “La gente que no estudia economía tiene capacidad de entender esa falta de circulante… lo sienten por donde le duele, por la cartera”.
Explicó que aunque haya crecimiento, no necesariamente se reparte de forma equitativa. “Cuando tú ves el costo de la canasta familiar que supera los 46 mil pesos y el salario más cercano para cubrirla no supera los 27 mil, hay un déficit para cubrir ese consumo. Entonces tú pierdes calidad de vida”, dijo.
¿Por qué hay tan poco dinero circulando?
Richard Medina explicó que hay varias razones por las que no hay dinero en la calle:
- Incertidumbre fiscal: “Desde el año pasado se hablaba de una reforma fiscal… eso hizo que los empresarios y los hogares pospusieran decisiones de inversión y consumo”.
- Altas tasas de interés: “La gente toma menos préstamos, y hay menos consumo e inversión”.
- Menos inversión pública: “El gobierno ha reducido su gasto de capital, y eso afecta el dinamismo económico”.
¿Y el gobierno?
Nelson Suárez criticó que el gobierno ha aplicado una política fiscal “pro-cíclica”. Es decir, en vez de aumentar el gasto para estimular la economía, ha gastado menos. “Ha gastado cerca de 14 mil millones menos en inversión que el año pasado”, aseguró.
“En el primer semestre de este año, el pago de intereses de deuda fue de 145 mil millones de pesos, lo único que sí ha crecido”, añadió.
Antonio Ciriaco fue más contundente: “La inversión pública ha sido de las más bajas en los últimos 40 o 50 años”. Y agregó que esto deja al sector privado con toda la carga, sin que el Estado juegue su papel de impulsor económico.
¿Qué pasa con la política monetaria?
Sobre la liberación reciente de 81 mil millones de pesos por parte del Banco Central, los economistas fueron escépticos. Nelson Suárez dijo:
“Ese impulso va a ser lo mismo: va a ser utilizado por el sector financiero para hacer arbitraje, coger ingresos al 9% y colocarlos al 12% o al 13%. ¿Para qué carajo voy a querer prestarle a los sectores productivos si con ese esquema lo hago?”
Suárez también cuestionó la verdadera prioridad del Banco Central:
“A veces yo tengo dudas si la meta del Banco Central es meta de inflación o es meta de tasa de cambio. Para mí, la meta del Banco Central es tasa de cambio. Eso es un error, porque estamos queriendo sostener un tipo de cambio sobrevaluado que afecta a los sectores productivos”.
Reforma fiscal: necesaria, pero no de choque
Todos coincidieron en que se necesita una reforma fiscal, pero no como la que presentó el gobierno en 2024.
“Era una reforma mal hecha y mal redactada”, dijo Richard Medina. “Fue un error político del gobierno no haberla negociado. Si la hubiesen hecho bien, este año el gobierno tendría más dinero para fomentar la economía”.
Antonio Ciriaco explicó que una reforma fiscal es necesaria para que el país pueda crecer al ritmo que se ha propuesto y duplicar el ingreso per cápita para 2036. “Sin una reforma que le dé entre 1.5% y 2% del PIB en ingresos adicionales al Estado, eso es imposible”, advirtió.
Nelson Suárez lo resumió así: “Aquí se trató de hacer una reforma tipo shock, y eso ya no funciona. Tiene que ser una reforma gradual, equitativa y con visión estratégica”.
¿Qué se puede hacer?
Los economistas plantearon que se necesita:
- Un diálogo amplio para una reforma fiscal seria y sostenible.
- Revisión del gasto público, eliminando duplicidades y controlando el gasto corriente.
- Una política monetaria que de verdad beneficie a los sectores productivos.
- Voluntad política para asumir decisiones impopulares, pero necesarias.




