SAN JUAN. – Previo a la marcha convocada contra la explotación minera en San Juan, dominicanos que residen en la provincia reiteraron su firme oposición al proyecto Romero, advirtiendo sobre posibles efectos en la salud, el agua y la producción agrícola de la zona.
Antonio Alcántara describió un ambiente de preocupación en la provincia, al asegurar que la situación ha generado ansiedad en la población. “La provincia de San Juan tiene una incertidumbre que no duerme, no come, no está bien. Esto le está provocando un problema de salud al pueblo”, afirmó.
Asimismo, rechazó la actividad minera al señalar: “Nosotros no queremos oro, queremos agua. El oro se lo van a llevar y a nosotros nos van a dejar la miseria”.
El comunitario también criticó el despliegue de fuerzas de seguridad en la demarcación, asegurando que se intenta intimidar a la población. “Yo nunca en mi vida hubiera visto una dictadura como hoy, que está desplegada tanto a la guardia como a la policía en el pueblo de San Juan, metiéndole terror”, expresó, al tiempo que reiteró la consigna de los manifestantes: “¡Agua sí, oro no!”.

En la misma línea, Arsenio Espinoza defendió la vocación agrícola de la provincia y manifestó preocupación por el impacto económico y social del proyecto. “Yo trabajo echando días para mantener mi familia, y si se me enferman, ¿con qué los voy a curar?”, cuestionó. Además, subrayó la importancia productiva de la zona: “Aquí se produce demasiada comida… nosotros lo que queremos es agua y comida aquí en San Juan”.
Estas reacciones se producen en la antesala de la movilización organizada por el movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, bajo el lema “San Juan defiende su agua; el agua no se negocia, se defiende”, y a la que también se suman ciudadanos que partieron desde la capital encabezados por la Antigua Orden Dominicana.

La protesta se desarrolla en medio de un debate nacional sobre la viabilidad del proyecto minero, mientras diversos sectores insisten en la necesidad de proteger las fuentes hídricas que sustentan la agricultura, el consumo humano y la generación energética en la región.





