El coordinador y comentarista de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, afirmó que la comercialización en República Dominicana de productos que ingresan al país declarados bajo el régimen de tránsito hacia Haití podría colocar al país en una situación de incumplimiento del Decreto núm. 502-26, emitido por el presidente Luis Abinader para prohibir y restringir la importación de mercancías elaboradas mediante trabajo forzoso.
Durante su intervención en el programa, Martínez Pozo sostuvo que parte de los productos que estarían siendo comercializados en el mercado dominicano provienen de países donde, según informes internacionales citados por el comunicador, existen registros de prácticas relacionadas con trabajo forzoso y trabajo infantil.
“República Dominicana, con lo que ocurre con la circulación de esa mercancía, se coloca claramente en violación a ese decreto”, afirmó Martínez Pozo.
El comentarista explicó que la preocupación no solo estaría relacionada con el supuesto ingreso de mercancías sin cumplir los procesos fiscales correspondientes, sino también con el origen de los productos que, según señaló, estarían llegando al país bajo la figura de tránsito internacional hacia Haití.
Martínez Pozo indicó que una parte de esos productos provendría de India y Turquía, países que, según dijo, han sido mencionados en informes del Departamento de Trabajo de Estados Unidos y otros organismos por situaciones vinculadas al trabajo forzoso y las peores formas de trabajo infantil.
El comunicador citó como ejemplo informes sobre casos de menores trabajando en fábricas de productos alimenticios en India y señaló que también existen reportes sobre trabajo infantil en sectores manufactureros y agrícolas de Turquía.
- De acuerdo con Martínez Pozo, la situación adquiere mayor relevancia luego de que Estados Unidos incluyera a República Dominicana entre los países afectados por una tasa arancelaria de 12.5 %, debido a señalamientos relacionados con mercancías originadas mediante trabajo forzoso.
El comentarista sostuvo que el Decreto 502-26 busca precisamente impedir que productos elaborados bajo esas condiciones ingresen al mercado dominicano, por lo que cuestionó que mercancías que, según su denuncia, podrían tener ese origen estén llegando al comercio nacional bajo un esquema de tránsito hacia Haití.
Martínez Pozo señaló que las autoridades ya se encuentran realizando indagatorias sobre varias naves ubicadas en distintos parques industriales y mencionó los casos de Casa Augusto, Distribuidora Guillermina y Willys Motors Dominicana SRL como empresas bajo investigación, según sus declaraciones.
- El comunicador insistió en que el país debe actuar para detener cualquier práctica irregular que pueda afectar la competencia de productores nacionales, la recaudación fiscal y el cumplimiento de las disposiciones establecidas por el Poder Ejecutivo.
Tres Haití
Martínez Pozo explicó que alrededor del comercio de mercancías declaradas en tránsito hacia Haití existen, según su denuncia, “tres Haití” que estarían consumiendo esos productos. El comentarista señaló que el volumen de mercancías que supuestamente se mueve bajo ese régimen refleja un crecimiento que, a su juicio, no se corresponde con la realidad económica del vecino país.
Como ejemplo, mencionó productos como harina de trigo, harina de maíz, azúcar, pastas alimenticias, aceite comestible y café, cuyos volúmenes declarados en tránsito hacia Haití han aumentado considerablemente en los últimos años. Afirmó que resulta cuestionable que Haití, en medio de su crisis económica y social, haya incrementado de manera tan significativa su capacidad de consumo de esos productos.
“Hay tres Haití que se están supliendo de ese tránsito”, sostuvo Martínez Pozo, al explicar que el primero al que hizo referencia es la propia República Dominicana, a la que denominó “el Haití español”; el segundo es Haití y el tercero es Cuba. Según su planteamiento, esas serían las plazas donde estaría llegando la mercancía declarada originalmente en tránsito hacia el territorio haitiano.
El comunicador afirmó que el punto central de la denuncia es que, mientras la mercancía figura oficialmente como tránsito internacional, en República Dominicana estaría siendo comercializada sin pasar por el proceso de nacionalización correspondiente, lo que, según su versión, implica una evasión de los impuestos que deberían pagarse al Estado dominicano.
“Lo único es que en Santo Domingo evade los impuestos que ha de pagar porque es una mercancía nacionalizada”, expresó.




