Este miércoles Estados Unidos acuñó su último centavo en la Casa de la Moneda en Filadelfia, tras la orden del presidente Donald Trump, en febrero pasado, de que se dejara de producir debido al alto costo de producción.
La fabricación de esta última moneda, estuvo bajo la supervisión del tesorero estadounidense, Brandon Beach.
Luego de 232 años, “El Penny”, dejará de producirse en territorio estadounidense, aunque seguirá siendo de curso legal, ya que circulan alrededor de 300.000 millones de centavos en Estados Unidos.
«Aunque la producción general concluye hoy, el legado del centavo perdura», dijo en un comunicado Kristie McNally, directora interina de la Casa de la Moneda.
De acuerdo a los datos, acuñar el centavo cuesta casi cuatro centavos, más de lo que vale la moneda.
En sus inicios, los centavos estaban hechos de cobre puro, sin embargo, actualmente son más pequeñas y están hechas de zinc recubierto de cobre, lo que le da su tonalidad rojiza.
Aún sobreviven el níquel, la moneda de diez centavos, el cuarto de dólar y las raramente vistas monedas de medio dólar y un dólar.




