El presidente Luis Abinader afirmó este lunes que el desarrollo sostenible de la República Dominicana requiere avances simultáneos en áreas como la economía, la institucionalidad, las infraestructuras, la educación, la salud y los servicios públicos, al considerar que concentrar los esfuerzos en un solo aspecto genera debilidades que limitan el progreso de un país.
Durante su participación en la presentación del más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), celebrada en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el mandatario destacó que el país ha logrado importantes avances gracias a una visión integral que combina crecimiento económico, fortalecimiento institucional y políticas sociales orientadas a mejorar la calidad de vida de la población.
Abinader sostuvo que la República Dominicana ha contado durante las últimas décadas con un clima político caracterizado por la búsqueda de consensos y la ausencia de profundas confrontaciones ideológicas entre las principales fuerzas con posibilidades de llegar al poder, lo que ha contribuido a dar continuidad a objetivos nacionales compartidos.
En ese sentido, valoró el papel desempeñado por distintos sectores de la sociedad, incluyendo el empresariado y las organizaciones civiles, en la construcción de una agenda de desarrollo que trasciende los períodos gubernamentales y permite mantener metas comunes para el país.
El gobernante también resaltó la importancia de preservar el respeto entre los actores políticos y de entender el papel de la oposición como un componente esencial de la democracia, al tiempo que consideró que ese clima de convivencia ha favorecido la cohesión social y ha evitado niveles de polarización observados en otras naciones.
Al abordar los desafíos del desarrollo, explicó que el fortalecimiento de la institucionalidad, la transparencia, la independencia de los poderes públicos, la lucha contra la corrupción y la mejora de los servicios básicos deben avanzar de manera paralela a las inversiones en infraestructura y al crecimiento económico.
Como resultado de esa estrategia integral, señaló que los indicadores sociales han mostrado mejoras en los últimos años, incluyendo una reducción sostenida de la pobreza, apoyada tanto por políticas sociales como por la generación de empleos, el aumento de las inversiones y el crecimiento de la economía.
Asimismo, advirtió sobre el impacto de la desinformación y las noticias falsas en la percepción pública, al considerar que representan uno de los principales desafíos para las democracias contemporáneas debido a la velocidad con que se difunden a través de las plataformas digitales.
En el ámbito económico, afirmó que las políticas implementadas durante los últimos años han permitido enfrentar con resultados favorables escenarios complejos como la pandemia de COVID-19, las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones derivadas del contexto internacional actual.
Finalmente, planteó que el fortalecimiento de la democracia requiere una labor constante de educación, comunicación y preservación de la memoria histórica, especialmente entre las nuevas generaciones, para que comprendan el valor de las libertades democráticas y los riesgos asociados a los regímenes autoritarios.




