El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, expresó este viernes su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Panamá tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió ese país y manifestó la disposición de las autoridades dominicanas de ofrecer asistencia si las circunstancias lo requieren.
El mandatario compartió su mensaje a través de su cuenta en la red social X, donde expresó su respaldo a las familias y comunidades afectadas por el movimiento telúrico, que provocó daños en edificaciones, carreteras y otras infraestructuras.
La situación generó preocupación entre los residentes de las zonas impactadas y movilizó a las autoridades panameñas para evaluar las consecuencias del sismo.
Abinader aseguró que el Gobierno dominicano permanece atento a la evolución de los acontecimientos y a las necesidades que puedan surgir durante las labores de atención y recuperación. Su pronunciamiento se produjo mientras los organismos de emergencia y las autoridades locales continuaban recopilando información sobre los daños ocasionados por el fenómeno natural.
“En nombre del pueblo dominicano, expreso mi solidaridad con nuestros hermanos de Panamá y con su Gobierno tras el terremoto ocurrido hoy”, escribió el jefe de Estado, al reafirmar el respaldo de la República Dominicana ante la situación que enfrenta el país centroamericano.
El gobernante también dirigió un mensaje de apoyo a las personas afectadas y reiteró la disposición dominicana de colaborar ante cualquier requerimiento. “Estamos atentos para brindar cualquier asistencia que sea necesaria”, manifestó Abinader, quien agregó que sus pensamientos y oraciones están con las familias y comunidades que atraviesan estos momentos difíciles.
Daños en edificios y carreteras tras el movimiento telúrico
El terremoto se registró a las 12:56 de la tarde, hora local, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros y un epicentro situado a unos 12 kilómetros de Tonosí, en el suroeste de Panamá, según los datos atribuidos al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Entre las localidades afectadas figura Penonomé, en la provincia de Coclé, donde se reportaron daños en varias estructuras importantes. Los informes iniciales señalaron el colapso de parte de un hotel de tres pisos, de una de las torres de la catedral de San Juan Bautista y de un costado del edificio de la Gobernación.
Las imágenes difundidas después del sismo mostraron vehículos aplastados por escombros, afectaciones en distintas infraestructuras y grietas en carreteras. En la capital panameña también se realizaron desalojos preventivos de edificios, como medida para proteger a las personas mientras se verificaban las condiciones de las construcciones.
El alcalde de Pedasí, Miguel Batista, informó al medio local Telemetro Reporta que, en esa localidad, no se habían registrado pérdidas humanas al momento de sus declaraciones. Sin embargo, las autoridades panameñas todavía no habían ofrecido un balance nacional definitivo de víctimas en los reportes disponibles.
Tras el movimiento principal se registraron varias réplicas, algunas de magnitud considerable, lo que mantuvo la atención sobre la evolución del fenómeno y las condiciones de seguridad en las comunidades afectadas. Las evaluaciones de los daños resultaban fundamentales para determinar las necesidades de asistencia y establecer las prioridades de respuesta.
Panamá coordina la respuesta y se activaron alertas por tsunami
Luego del terremoto, el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos emitió inicialmente una advertencia para las costas del Pacífico de Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua. La alerta fue levantada aproximadamente tres horas después, mientras que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile estableció un estado de precaución para la isla de Pascua.
En Panamá, el presidente José Raúl Mulino se trasladó a Penonomé junto a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, para recorrer las zonas afectadas y coordinar las acciones de respuesta frente a los daños reportados. La visita buscaba conocer directamente las condiciones de las infraestructuras y las necesidades de las comunidades impactadas.
Mulino también agradeció las muestras de solidaridad recibidas de otros gobiernos, mientras las autoridades continuaban con las inspecciones y la recopilación de información sobre las consecuencias del movimiento telúrico. Las evaluaciones permitirían establecer con mayor precisión la magnitud de los daños y las medidas necesarias para atender a los afectados.
En ese contexto, el ofrecimiento de asistencia de la República Dominicana se suma a las expresiones de apoyo dirigidas al pueblo panameño.
El Gobierno dominicano indicó que permanece atento a cualquier solicitud que pueda surgir durante las labores de emergencia y recuperación, aunque el mensaje de Abinader no especificó qué tipo de ayuda podría suministrarse ni confirmó el envío de recursos.
La prioridad inmediata en las zonas afectadas continúa siendo la evaluación de las estructuras dañadas, la protección de los residentes y la determinación de las necesidades de asistencia, mientras las autoridades panameñas avanzan en el levantamiento de información sobre los efectos del terremoto.




