A cuatro años del inicio de los ataques y en pleno desarrollo de un nuevo intento por lograr la paz, el Kremlin confirmó que su campaña se prolongará. Hasta el momento han muerto más de medio millón de personas.
El Kremlin admitió este martes que la campaña militar rusa en Ucrania continuará después de cuatro años, ya que Rusia no ha alcanzado “todos sus objetivos” en el país vecino. Dmitri Peskov, portavoz presidencial, aseguró que “en su totalidad, es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello, continúa la operación militar especial”, durante su habitual comparecencia telefónica ante la prensa.
En el marco del aniversario de la guerra, el vocero lamentó que la contienda “se convirtiera, después de la injerencia directa en ese conflicto de los países de Europa Occidental y Estados Unidos, en un enfrentamiento mucho más grande entre Rusia y los países occidentales, quienes perseguían y aún persiguen el objetivo de aplastar a nuestro país”.
Además, insistió en que la situación actual ha elevado la magnitud del conflicto, transformando la operación en un desafío geopolítico de alcance global que, según sus palabras, trasciende los límites iniciales del territorio ucraniano.
Peskov también subrayó que, mientras la ofensiva continúa, Rusia se mantiene abierta a alcanzar sus objetivos por vías político-diplomáticas. “Sea como sea, los intereses rusos serán garantizados”, afirmó. Explicó que la disposición al diálogo se ha mantenido vigente desde el comienzo de la intervención y que la esperanza de una resolución negociada nunca ha desaparecido de la agenda del Kremlin.
A pesar de los cuatro años de conflicto, el portavoz insistió en que la esperanza de una solución negociada nunca ha abandonado a Moscú y responsabilizó a Occidente del fracaso del proceso de paz que comenzó en marzo de 2022 y que, según él, condujo a la continuación militar. “Proseguimos los esfuerzos en favor de la paz. Nuestra postura es clara y consecuente. Ahora todo depende de las acciones del régimen de Kiev”, añadió. También mencionó que la cuarta ronda de negociaciones con mediación estadounidense todavía no tiene una fecha ni sede definidas, aunque manifestó su confianza en que “el trabajo continúe”.
El portavoz destacó además los “cambios fenomenales” que, según él, ha experimentado la sociedad rusa en estos cuatro años, traducidos en consolidación en torno al presidente Vladímir Putin. Resaltó que, en su visión, la población ha desarrollado una mayor unidad nacional y una percepción renovada de los retos internacionales a los que se enfrenta el país. Sin embargo, medios independientes reportan que la mayoría de la población desea un cese inmediato de las hostilidades y muestran resultados de sondeos que reflejan un cansancio social por la prolongación del enfrentamiento armado.
Según informaciones publicadas este martes por medios independientes, el ejército ruso ha perdido más de 200.000 militares en cuatro años de conflicto, superando la duración de la participación soviética en la Segunda Guerra Mundial (1941-1945). Estas cifras contrastan con la falta de reconocimientos oficiales por parte del Ministerio de Defensa ruso, que habitualmente evita confirmar los datos ofrecidos por fuentes externas.
En 2022, el Kremlin proclamó la anexión de cuatro regiones ucranianas, pero las fuerzas rusas no han podido conquistarlas completamente. Kiev mantiene el control de más de una quinta parte de Donetsk y alrededor de un tercio de Kherson y Zaporizhzhia. El estancamiento de la línea de frente y la dificultad para avanzar en estos territorios han sido reconocidos por diversos analistas y documentados a través de imágenes satelitales y reportes de campo. La situación en el este y sur de Ucrania sigue siendo objeto de intensos combates y desplazamientos civiles, mientras las autoridades de ambos países mantienen sus posiciones respecto a la soberanía y el control territorial.
La guerra en cifras
La invasión de Ucrania por parte de Rusia desencadenó el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, causando un inmenso sufrimiento a la población civil y terribles penurias a los soldados, al tiempo que reescribía el orden de seguridad posterior a la Guerra Fría.
Miles de soldados de ambos países han muerto en el campo de batalla y la población civil ucraniana ha sufrido los ataques aéreos rusos, que han provocado años de cortes de electricidad y agua.
Según un informe publicado el mes pasado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, se calcula que Rusia sufrió 1.2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 soldados muertos, entre febrero de 2022 y diciembre de 2025, lo que, según el informe, supone el mayor número de bajas militares de cualquier potencia importante en cualquier conflicto desde la Segunda Guerra Mundial.




