El partido Fuerza del Pueblo (FP) afirmó que la pobreza en la República Dominicana supera el 60 % si se aplica el estándar internacional de medición de ingresos, en lugar de los parámetros oficiales utilizados por el Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
El exvicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, explicó ayer que el presidente Luis Abinader ha sostenido que la pobreza bajó de 39.65 % en 2012 a 18.4 % en 2025, y que más de dos millones de dominicanos salieron de la pobreza monetaria. Sin embargo, sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en las cifras finales, sino en los criterios utilizados para definir quién es pobre y quién no.
Alburquerque señaló que, según la Metodología Oficial 2022 para el Cálculo de la Pobreza Monetaria, el Estado considera que una persona puede cubrir su alimentación básica con 125 pesos diarios, lo que equivale a menos de 3,750 pesos mensuales para clasificarla como en extrema pobreza. A su juicio, el problema no es solamente la cifra que se anuncia, sino el estándar con el que se construye la estadística.
Explicó que, al contrastar esos montos con los precios actuales de los alimentos, como la habichuela a 80 pesos la libra, la carne de res a 180 y el pollo a más de 90 pesos, resulta evidente que esos ingresos no garantizan una dieta saludable ni el acceso a otros bienes esenciales. Insistió en que reducir la línea de pobreza en el papel no equivale a mejorar las condiciones reales de vida.
El dirigente de la FP añadió que organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estiman que se requieren cerca de 9,000 pesos mensuales por persona para acceder a una dieta saludable.
Sostuvo que, si se aplicara ese parámetro internacional y se mantuviera la misma relación utilizada por el propio Gobierno entre pobreza extrema y pobreza general, la pobreza total supera el 60 %, lo que revela una profunda brecha entre la estadística oficial y la realidad cotidiana de las familias.
“La pobreza no desapareció; lo que ocurrió fue que se redefinió hacia abajo el estándar para medirla. Cuando se baja la vara, el salto parece más alto, pero la realidad no cambia”.
Agregó que al gobierno “del cambio” le incomoda la verdad. “La realidad es que han debilitado programas sociales fundamentales y han convertido la política social en un instrumento que favorece intereses particulares por encima de las necesidades del pueblo”, dikjo.




