El partido Frente Amplio respaldó el apresamiento del exdirector de SeNaSa, Santiago Hazim; su sobrino Rafael Martínez Hazim; y el empresario Eduardo Read, pero advirtió que estas detenciones son apenas el inicio. La organización afirmó que la magnitud de las irregularidades obliga a ir más allá de estos primeros arrestos.
El partido insistió en que “faltan más” y que deben responder todos los funcionarios, exfuncionarios y actores privados que, según la investigación, habrían participado en un esquema que desvió fondos públicos, pagó sobornos y operó con una contabilidad paralela dentro de SeNaSa. Aseguró que detrás del caso hay intereses políticos y económicos que por años habrían usado la institución como fuente de enriquecimiento.
María Teresa Cabrera reiteró que SeNaSa fue convertido en “una finca privada”, recordando denuncias sobre pagos millonarios a proveedores no habilitados, programas sin beneficiarios verificados y duplicidad de facturas. Señaló que estas acciones afectaron directamente a los afiliados, quienes han enfrentado restricciones en los servicios pese al aumento constante de la cápita.
El Frente Amplio demandó sanciones ejemplares sin privilegios ni protección política. También denunció que algunos señalados han sido reubicados en cargos públicos, lo que consideró una señal de encubrimiento. La organización exigió que la justicia actúe “hasta las últimas consecuencias” y que ningún responsable quede fuera del expediente.




