Más de 270.000 pasajeros aéreos afectados por la erupción del Anak Krakatoa en Indonesia

Yakarta (EFE).- Más de 270.000 pasajeros se han visto afectados por las alteraciones en el tráfico aéreo causadas por la erupción del volcán Anak Krakatoa en Indonesia, que obliga este lunes a mantener cerrados siete aeropuertos, incluido el de Yakarta, el principal del país, por la presencia de ceniza volcánica.

Situado en el estrecho de Sonda, entre las dos islas más pobladas de Indonesia, Java y Sumatra, el Anak Krakatoa –’hijo del Krakatoa’ en indonesio– volvió a registrar actividad la pasada noche tras horas de aparente calma después de erupcionar el viernes, según las autoridades.

El Ministerio de Transporte indicó en un comunicado que ha decidido «extender el cierre temporal» de siete aeropuertos, lo que afecta ya a 270.337 pasajeros y unos 2.300 vuelos, incluidas conexiones internacionales con ciudades como Sídney, Doha o Ámsterdam.

Según el Gobierno indonesio, la ceniza desprendida por Anak Krakatoa, que en 2018 causó un tsunami que dejó más de 400 muertos, se acumula a más de los 15 kilómetros de altitud, siendo entre 9 y 12 kilómetros la altura a la que suelen volar los aviones comerciales.

Cerrados hasta nuevo aviso

El Soekarno-Hatta, uno de los principales centros de conexión aérea del Sudeste Asiático, situado en Yakarta, es uno de los aeropuertos afectados, junto a otros cinco de Java –Halim Perdanakusuma, Budiarto, Pondok Cabe, Muhammad Taufiq Kiemas y Husein Sastranegara– y el Radin Inten de Sumatra.

Todos permanecerán cerrados hasta nuevo aviso, mientras se realizan continuas evaluaciones de las condiciones.

Con vistas a mantener la conectividad aérea, se han designado seis aeropuertos «alternativos» en Java, cuyo uso dependerá de la situación con la ceniza y de las decisiones de las aerolíneas, entre otros factores.

El Anak Krakatoa emergió de las aguas más de medio siglo después de la gran erupción del legendario Krakatoa, cuya caldera quedó derruida en 1883 tras una serie de masivas explosiones que le costaron la vida a unas 36.000 personas y cuyos efectos se sintieron alrededor del mundo durante meses.

El 22 de diciembre de 2018, una fuerte erupción nocturna del conocido como ‘hijo del Krakatoa’ sorprendió a cientos de personas que pasaban las vacaciones de Navidad en las costas de Java y Sumatra. El derrumbe parcial de su cono volcánico causó a la vez un tsunami, en un desastre que dejó 425 muertos, 25 desaparecidas y unos 14.000 heridos, según cifras oficiales.

En esta ocasión, no existió riesgo de tsunami, según la Agencia Geológica de Indonesia.

Formado por unas 17.000 islas, el archipiélago indonesio asienta sobre el ‘Anillo de Fuego del Pacífico’, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida cada año por unos 7.000 temblores, la mayoría de magnitud moderada.