Turismo impulsa compras por más de RD$220,000 millones en bienes y servicios

La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) inauguró la XXXVIII Exposición Comercial 2026, consolidando el encuentro como una de las principales plataformas de negocios de la cadena de valor turística y como una muestra del impacto transversal que ejerce el sector sobre la economía dominicana.

Durante el acto, Juan Bancalari, presidente de Asonahores, destacó la necesidad de continuar cerrando la brecha entre la demanda de la industria turística y la capacidad productiva de las empresas nacionales, con el objetivo de incrementar la participación de bienes y servicios dominicanos dentro de la cadena de abastecimiento del sector.

“En 2025, el turismo generó más de RD$220,000 millones en compras de bienes y servicios nacionales, una cifra que permite dimensionar cuánto de la actividad turística se distribuye hacia otros sectores de nuestra economía. Solo en julio, las compras a suplidores alcanzaron RD$11,590 millones, equivalentes a más de RD$374 millones diarios», detalló.

Agregó que «esto demuestra que el dinero que genera el turismo no se queda en el hotel: circula hacia el campo, la industria, el transporte, la construcción, la tecnología y los servicios, creando oportunidades para empresas y empleos a lo largo de toda la cadena productiva nacional”.

La vicepresidenta ejecutiva de Asonahores, Aguie Lendor, resaltó la trayectoria alcanzada por una iniciativa que durante casi cuatro décadas ha acompañado el crecimiento y la diversificación de la actividad turística dominicana.

“Treinta y ocho ediciones de la Exposición Comercial Asonahores, con espacios completamente llenos y la confianza sostenida del sector empresarial, hablan de una plataforma consolidada, reconocida y esperada cada año por la cadena de valor turística”, destacó.

En tanto, el ministro de Turismo, David Collado, destacó el fortalecimiento de la cadena de valor que constituye uno de los principales efectos multiplicadores del crecimiento sostenido que registra la industria.

“El éxito del turismo dominicano no puede medirse únicamente por la cantidad de visitantes que recibimos, sino también por cuánto de ese crecimiento se queda en nuestra economía, genera empleos y crea oportunidades para nuestros productores y empresas. Queremos un turismo que siga creciendo, pero sobre todo que compre más productos dominicanos, que fortalezca nuestra industria y que permita que cada nueva habitación e inversión se traduzcan en más oportunidades para nuestra gente. Esa es la verdadera dimensión del turismo como motor de desarrollo del país”, expresó.

Se recuerda que la feria se lleva a cabo en BlueMall Punta Cana hasta el próximo 4 de septiembre reuniendo más de 300 stands de suplidores dominicanos e internacionales, con una oferta que abarca alimentos y bebidas, tecnología, servicios financieros, mobiliario, equipos de cocina, soluciones energéticas y otros bienes y servicios esenciales para la operación turística.

Asonahores destacó que más allá de su dimensión comercial, la feria constituye una radiografía del encadenamiento productivo que genera el turismo en prácticamente todos los renglones de la economía nacional.

«Detrás de cada habitación ocupada, cada plato servicio y cada nueva inversión hotelera opera una extensa red de productores, industrias, empresas de servicios, transportistas, entidades financieras, proveedores tecnológicos y emprendedores que encuentran en la Exposición Comercial un punto de conexión directa con los compradores del sector», se indicó.

Así mismo, manifestaron que la composición de la Exposición Comercial permite dimensionar esa relación. El sector agropecuario y pesquero participa en la actividad turística mediante el suministro permanente de frutas, vegetales, carnes, pescados y mariscos; mientras que la manufactura nacional aporta muebles, colchones, textiles, almohadas y otros productos indispensables para la operación hotelera.

A la dinámica se suman el transporte aéreo, terrestre y marítimo; los servicios de electricidad, agua y telecomunicaciones; la gestión de residuos; los servicios financieros y tecnológicos; así como la construcción, el mantenimiento, el equipamiento y el desarrollo de infraestructura asociado a las inversiones turísticas.

Asonahores explicó que detrás de cada plato servido en un establecimiento turístico existe una oportunidad para el productor agropecuario y pesquero; detrás de cada habitación, una demanda para la industria manufacturera; y detrás de cada nuevo proyecto, una cadena de empresas de construcción, logística, tecnología, energía y servicios que participa de la expansión del sector.