Nueva York (EFE).- El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este domingo que ordenó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, reducir «sustancialmente» los ejercicios militares conjuntos de EE.UU. con Corea del Sur y aludió a su «muy buena relación con Kim Jong-un», el líder de Corea del Norte.
El mandatario republicano, a través de su red Truth Social, afirmó que EE.UU. paga «gran parte» de los «costosos» ejercicios y opinó que «envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, desde que Donald J. Trump ha sido presidente, no ha sido amenazante y se ha mostrado respetuoso».
Trump además agregó que el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, ha rechazado «recientemente» unirse a los esfuerzos de Estados Unidos para la «desnuclearización» de Irán.
«No estoy contento con el hecho de que EE.UU. haya acordado hace mucho tiempo participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur», indicó el magnate, que lamentó que es «demasiado tarde para cancelarlos».
Trump y la tensión en la península de Corea
La orden de Trump se produce cuando mañana lunes está previsto que comience el Ulchi Freedom Shield (UFS), un ejercicio militar conjunto de 10 días entre Seúl y Washington que suelen realizar en estas fechas, y que Corea del Norte ha denunciado como un ensayo para la invasión a su territorio.

Esos ejercicios, que el año pasado involucraron a unos 18.000 soldados surcoreanos, tienen carácter defensivos e incluyen simulaciones informáticas de puesto de mando y maniobras con fuego real sobre el terreno con base en escenarios de amenaza.
Por otra parte, Corea del Norte lanzó el pasado miércoles un misil balístico en dirección hacia el mar de Japón, su undécimo lanzamiento de este tipo en lo que va de año, que estuvo condenado por la comunidad internacional, incluyendo a Estados Unidos y Corea del Sur.
Mientras tanto, Trump publicó una foto en su red social en la que se le ve posando con Kim Jong-un y escribió que se llevan «genial» pese a que este luce «una mirada poco amigable».
Ejercicios en medio de tensión entre Seúl y Washington
El UFS, uno de los dos principales ejercicios conjuntos anuales de Seúl y Washington, junto al Freedom Shield de primavera, tiene una duración programada de once días, hasta el 27 de agosto, con el fin de fortalecer la postura de defensa combinada de los aliados.
Este año los ejercicios, en los que participan unos 18.000 efectivos surcoreanos en 14 maniobras de campo de nivel batallón o superior, incorporan ajustes para responder a la modernización de las capacidades de Pionyang, incluidas las lecciones adquiridas en su apoyo a Rusia en la guerra contra Ucrania.
A pesar de que redujeron el número de maniobras de las 17 realizadas en 2025, la semana pasada Pionyang avisó de que responderá con «un nuevo nivel de disuasión» ante los ajustes en el UFS, calificando la adaptación a formas modernas de guerra como una preparación para una confrontación militar.




