Roberto Ángel Salcedo, ministro de Cultura, afirmó que antes de la promulgación de la Ley de Cine, la actividad cinematográfica en la República Dominicana se desarrollaba en un contexto de marcada informalidad. “No existían mecanismos básicos de tributación, tampoco se contaba con los equipos adecuados ni con la capacitación técnica necesaria para realizar producciones desde el país. Hoy podemos hablar de una industria que ha superado su primera década y que ya exhibe resultados apreciables tanto a nivel nacional como internacional”, expresó.
Asimismo, destacó que la aprobación de la Ley 108-10 permitió sentar las bases de la industria cinematográfica dominicana y fortalecer un ecosistema de producción más sólido. Salcedo también valoró la integración del país a los espacios de cooperación iberoamericana, al considerar que el intercambio de experiencias y el trabajo conjunto entre las naciones contribuyen a impulsar el talento creativo y a proyectar las historias de la región hacia nuevos mercados internacionales.




