Trump dice ataque militar de EEUU que mató a líder del Tren de Aragua fue con ayuda de Venezuela

El presidente Donald Trump anunció el viernes que un ataque «cinético, rápido y letal» de Estados Unidos provocó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, a quien calificó como «el tristemente célebre líder» de la pandilla Tren de Aragua.

Washington cataloga al Tren de Aragua como una organización terrorista. Guerrero Flores fue acusado en un tribunal federal de Nueva York de asociación delictuosa para cometer crimen organizado y otros delitos, incluido brindar apoyo a terroristas, en crímenes que se extendieron más de una década, anunciaron las autoridades en diciembre.

El fiscal federal Jay Clayton dijo en ese momento que el grupo es responsable de incontables actos de violencia, extorsión y tráfico de drogas en Norteamérica, Sudamérica y Europa. Trump nominó a Clayton el jueves para ser director de inteligencia nacional.

El Departamento de Estado había ofrecido recompensas de hasta 5 millones de dólares por información que condujera al arresto de Guerrero Flores

En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump escribió: «Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar y, bajo mi liderazgo, encontraremos a estos despiadados asesinos y narcotraficantes en cualquier momento, en cualquier lugar, y los enviaremos a las profundidades del infierno, a donde pertenecen». En su publicación, el mandatario se refirió a Guerrero Flores por su alias: «Niño Guerrero».

El Pentágono no tenía nada que añadir más allá de la publicación de Trump. El Ministerio de Comunicaciones de Venezuela no respondió de momento a una solicitud de comentarios sobre la operación.

Trump ha tomado una serie de medidas extraordinarias contra el grupo, incluidos varios ataques contra pequeñas embarcaciones que su gobierno ha acusado de traficar drogas hacia Estados Unidos. Al menos 207 personas han muerto en ataques contra embarcaciones por parte de las fuerzas armadas estadounidenses, en el océano Pacífico oriental y el mar Caribe, desde que el gobierno de Trump comenzó a atacar a los que llama «narcoterroristas» en septiembre de 2025.

El mandatario y funcionarios de su gobierno han culpado de manera constante al Tren de Aragua de estar en la raíz de la violencia y el tráfico ilícito de drogas que azotan a algunas ciudades estadounidenses. Trump pasó meses repitiendo la afirmación —contradicha por una evaluación de inteligencia estadounidense que dejó de ser secreta— de que el Tren de Aragua había operado bajo el control del presidente venezolano Nicolás Maduro. En enero, fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y lo sacaron de Venezuela para que enfrentara cargos por drogas en Estados Unidos.

El Tren de Aragua se originó hace más de una década en una prisión tristemente célebre por su anarquía, con criminales curtidos, en el estado central venezolano de Aragua. La pandilla se ha expandido en los últimos años, luego de que millones de venezolanos emigraron a otros países de América Latina o a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

Se desconoce cuál es el tamaño real de la pandilla. Países con grandes poblaciones de migrantes venezolanos, incluidos Perú y Colombia, han acusado al grupo de estar detrás de una ola de violencia en la región. Aun así, a diferencia de otras organizaciones criminales de Colombia, Centroamérica y Brasil, el Tren de Aragua no tiene una participación a gran escala en el contrabando de cocaína a través de fronteras internacionales, según InSight Crime, un centro de estudios que rastrea la delincuencia en toda Latinoamérica.

En Venezuela, desde hace tiempo se sabe que los líderes de pandillas participan en diversas actividades ilegales, incluida la minería de oro.

Trump hizo campaña para un segundo mandato prometiendo tomar medidas enérgicas contra la inmigración y el crimen. Si bien las encuestas muestran que su popularidad ha disminuido debido a su gestión de la economía, la inmigración sigue siendo el tema más fuerte del mandatario, según el Centro AP-NORC para la Investigación de Asuntos Públicos.