El Estado dominicano es el cuarto, entre 16 países de América Latina, con mayor dependencia de los acreedores externos para financiar el déficit público, una situación que lo expone a riesgos como la volatilidad de la tasa de cambio, que afectan el costo del endeudamiento.

El 74 % de los prestamistas de la República Dominicana eran externos y el 26 % internos, cifras que solo eran superadas por los acreedores extranjeros de Nicaragua (95 %), Paraguay (89 %) y Panamá (82 %). El resto de los acreedores de estas naciones: 5 %, 11 % y 18 %, respectivamente, eran locales.
- Sin embargo, a pesar de ocupar el citado lugar entre las economías de la región, cuando se analiza la composición de la deuda por tipo de moneda, el país ocupa la segunda posición entre sus pares latinoamericanos con mayor monto de sus compromisos crediticios contratados en moneda extranjera, solo superado por Paraguay. Esta última nación tenía hasta diciembre del año pasado el 82 % de su deuda en divisa extranjera y el restante 18 % en nacional. En cambio, la República Dominicana poseía el 67 % de su endeudamiento público bajo moneda foránea y el 33 % en peso.
Así lo recoge el informe Panorama fiscal de América Latina y el Caribe, el cual resalta el hecho de que una parte importante de la deuda pública de las naciones de la región se encuentra denominada en dólares y otras monedas de referencia, lo cual las expone a la volatilidad de los tipos de cambio.
Otros riesgos
El documento, publicado recientemente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), advierte que los países con elevados niveles de deuda externa enfrentan riesgos adicionales que pueden afectar el costo del endeudamiento, así como una mayor exposición a la volatilidad de los flujos de capital extranjero.
En cuanto al contexto externo, también influyen aspectos clave como las altas tasas de interés y las calificaciones crediticias, que condicionan la gestión de la deuda pública. Estos elementos pueden afectar no solo los pagos de intereses sobre la deuda actual —especialmente cuando existe endeudamiento en moneda extranjera o con tasas variables—, sino también el costo de emitir nueva deuda o refinanciar la existente en condiciones financieras menos favorables, señala.
Incremento de la deuda
El análisis del organismo agrega que el incremento de la deuda pública tiene efectos en la sostenibilidad de las finanzas estatales a mediano plazo, sobre todo por el aumento en el pago de intereses, lo que afecta negativamente los balances fiscales y reduce los recursos disponibles para cubrir gastos prioritarios.
La deuda pública bruta del Gobierno central dominicano cerró el 2025 en un 47.8 %, sufriendo un incremento de 1.7 puntos porcentuales con relación al año anterior, aunque todavía continúa por debajo del promedio regional, que se ubicó en un 52.3 % en ese mismo período, según indica el informe de la Cepal.
Los niveles constantemente elevados de deuda pública del gobierno central como porcentaje del PIB se consideran una fuente de vulnerabilidad para los países de la región. Lograr una trayectoria a la baja, que estabilice estos niveles, es un desafío que también se asocia al resto de los objetivos macroeconómicos de los países, puntualiza.




