El intenso frío invernal continúa azotando el este de Estados Unidos y se espera que se mantenga al menos hasta la primera semana de febrero, con temperaturas bajo cero que avanzarán hacia el sur, alcanzando incluso zonas de Florida. Meteorólogos advierten que este patrón prolongado de aire ártico seguirá afectando a millones de personas.
A este escenario se suma una potente tormenta invernal que podría desarrollarse frente a las Carolinas entre viernes y sábado y que tiene potencial de convertirse en un ciclón bomba, un sistema que se intensifica rápidamente y genera condiciones extremas. De concretarse, la tormenta podría dejar acumulaciones de nieve significativas y hielo en partes del sureste y del Atlántico medio.
Los pronósticos indican que las Carolinas, el norte de Georgia y el sur de Virginia tienen mayores probabilidades de registrar nevadas fuertes, mientras que el impacto en zonas más al norte, como Washington y el noreste, dependerá de la trayectoria final del sistema, que aún presenta incertidumbre. Una leve variación en su desplazamiento podría marcar grandes diferencias en los efectos.
Además de la nieve, la tormenta traerá vientos intensos y sensaciones térmicas peligrosamente bajas. El aire ártico continuará empujándose hacia el sur, con temperaturas inusualmente frías previstas para Florida, lo que ha encendido alertas por posibles daños a cultivos agrícolas y nuevas interrupciones en servicios y transporte.




