Evasión de impuestos aumenta en RD por parte de los negocios chinos, según Codocom

En la actividad comercial que generan los negocios chinos en la República Dominicana predomina el dinero en efectivo. Más allá de una simple preferencia de pago, esta modalidad se presta para la evasión de impuestos, en un contexto en el que predominan tiendas de cada vez mayor tamaño sin los debidos permisos de construcción, alertan vendedores locales.

Un levantamiento realizado por miembros de la Coalición Dominicana por la Competencia Justa (Codocom) -que visitaron establecimientos en distintas provincias para verificar sus métodos de cobro- concluyó que nueve de cada diez comercios chinos exigen efectivo a los clientes y emiten facturas sin el impuesto a la transferencia de bienes industrializados y servicios (ITBIS), sin comprobantes fiscales y sin garantías por los productos adquiridos.

La coalición -de reciente conformación y que aglutina a 14 gremios de micro, pequeños y medianos empresarios, comerciantes e importadores locales- asegura que si las autoridades atacaran la probable evasión del ITBIS en estos negocios, se podría cubrir hasta la tercera parte del déficit presupuestado para el 2026 -calculado en un total de 280,575.3 millones de pesos-.

Si a esto se le suma la contratación de empleados al margen de la formalidad y la subvaluación de mercancías, los costos operativos de un negocio chino compiten directamente con la subsistencia de los comercios formales dominicanos, subrayó Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC) y vocero del Codocom.

«¿Cómo competimos nosotros con un agente que no paga ninguno de los impuestos y que tampoco realiza sus construcciones de acuerdo a la ley?», se preguntó, tras resaltar que las empresas enfrentan altos costos laborales y operativos.

Indicó que el sector comercial apoya todo tipo de inversión extranjera directa que contribuya al desarrollo del país, pero insistió en que esta «debe cumplir con todas las reglas».

«Hay tiendas de 10,000 metros cuadrados en Neiba. Pero las hay en Elías Piña, Dajabón, en Pedernales. En San Francisco de Macorís aperturaron una de 40,000 metros cuadrados», apuntó García.

Aseveró que a los comerciantes les toma «entre nueve meses y un año» construir una tienda debido a los permisos que deben obtener desde entidades como el ayuntamiento y los Ministerios de Medio Ambiente y de Vivienda y Edificaciones (Mived), pero que los comerciantes chinos lo están logrando «en menos de seis meses» debido a que «no observan el cumplimiento de ninguna de las leyes de construcción».