Robert de la Cruz, el release que creó de cero un emporio que factura millones

Si a Robert de la Cruz le preguntaban hace dos décadas, cuando con 15 años de edad se entrenaba en Banana Baseball Academy, si imaginaba ver algún día su imagen en vallas colgantes de hasta 25 metros de altura en una torre de la avenida Winston Churchill es probable que la respuesta hubiese sido que sí.

Pero como estrellas de la época como Miguel TejadaVladimir Guerrero o Albert Pujols, no como un empresario que maneja operaciones tan grandes como pudo soñar cuando trataba de llegar a la Major League Baseball.

De la Cruz es el fundador y CEO de Apartamentos RD, la apuesta laboral a la que apeló una vez terminó su sueño como pelotero en 2012, sin dinero y familia a punto de la quiebra por las deudas.

Si bien la empresa fue constituida en 2016, su ingreso al mundo de los bienes raíces arrancó en 2013 tras una breve aventura como vendedor de carteras y relojes, hoy ya supera las 5,000 propiedades vendidas mayormente viviendas de diferentes categorías.

Un paquete que también incluye solares y su valor de mercado puede competir con los salarios de los principales peloteros. Puede superar hasta los 100 millones de dólares en negocios en un año y su carpeta de proyectos no para de crecer.

Con oficinas en el Distrito NacionalSantiago, Punta Cana, Las Terrenas y Santo Domingo Este y una plantilla de casi 200 empleados (a los que llama asesores y colaboradores), la empresa no solo comercializa viviendas terminadas.

También levanta proyectos pequeños y gigantes, como dos torres en la Ciudad Corazón de 19 pisos, con inversión que superan los 15 millones de dólares, cada una. En su oficina, las maquetas de esos dos grandes proyectos tienen réplicas en miniatura.

En su oficina del piso 21 de la torre Blue Mall, De la Cruz recibe a Diario Libre y explica cómo ese éxito fulgurante como promotor inmobiliario parió a RD Corp, un holding que incluye inversiones y tecnología y que involucra a otras siete empresas entre propias y asociadas.

Son ellas; Uniq Developments (constructora), Eloy (inversión en bienes raíces), Mesa Creativa (taller gráfico y publicidad exterior), LL Lumina (luces Leds) y ha entrado en el accionariado del restaurante Dos Cafés.

Su más reciente incursión es Tenseid (desarrollador de aplicaciones, videojuegos, simulación virtual y realidad aumentada), uno que le ha llevado recientemente a Silicon Valley para conocer más de cerca los intríngulis del negocio.

Se define como «un joven emprendedorvisionario, luchador y  que ha podido escalar y romper ese paradigma de lo que son los peloteros en la República Dominicana, de pelotero a empresario».

Y no desaprovecha la oportunidad para enviar un mensaje a los jóvenes peloteros. De hecho, en la actualidad se edita un documental que lo tiene a él como figura.

«Aprendan educación, aprendan valores, aprendan a nivel financiero y llévense de la persona que sabe y ténganle mucho temor a Dios, porque el temor a Dios es una de las mejores cualidades que puede tener un ser humano. ¿Por qué? Porque el temor a Dios hace que tú te restrinja de todo lo que no sea cercano a él».

«ApartamentosRD es una fábrica de personas con valores, eso es lo que nosotros tenemos como principal meta. Dentro de los valores de ApartamentosRD está el servicio con amor, está el trabajo inteligentemente fuerte, está la disciplina», dice De la Cruz, a quien el golf a flechado.

Ha tejido una red de asesores que incluyen a Alex Rodríguez.

«ApartamentosRD ha podido lograr, que es lo que yo me siento sumamente orgulloso, de que ha podido escalar y lograr que más de 5,000 personas tengan su hogar tanto para vivir o inversión«, recalca.

Desde cero

Nacido en 1989 en Hato Mayor, de padre ingeniero civil y madre sicóloga, la familia se instaló en Arroyo Hondo III a principio de la década de 1990. En 2006, los Colorado Rockies dieron un bono de 100 mil por De la Cruz, un jardinero con habilidad para hacer contacto formado por Raúl «Banana» Valera.

Tras jugador tres temporadas en la Liga de Verano, apelar y ganar un falso positivo por dopaje en 2010 llegó a los Estados Unidos y estuvo tres temporadas con Clase A como máximo nivel. Mientras perseguía un batazo de Jeimer Candelario ese 2012 se lastimó el hombro derecho y ni siquiera una cirugía lo recuperó, un golpe del que no se pudo levantar.

Al llegar al país, llorando todo el viaje al ver que su mundo se acababa, supo de los apuros económicos de su familia, apunto de perder la casa. También restaba completar el pago del apartamento que había adelantado con el dinero y la opción era venderlo, una transacción de la que quedaron RD$800 mil.

Tocó terminar los últimos dos años del bachillerato que abandono al firmar, en CENAPEC, prestó RD$400 mil a un amigo que negociaba con combustible y el dinero de los intereses le permitió financiarse.

Tomó otra parte para irse a la avenida Duarte a comprar carteras y relojes, esa «vena» de vendedor que ya había comenzado cuando mientras jugaba en los Estados Unidos aprovechaba los especiales de celulares en la plataforma Craighlist para revenderlo a compañeros.

Pero, mientras hacía maletas y ya había comprado el pasaje para irse a los Estados Unidos a trabajar cortando gramas, le corría en la mente la comisión que cobró el vendedor del apartamento y comenzó el interés, a la vez que oraba, pidiendo a Dios una segunda oportunidad porque entiende que como pelotero le falló.